Diseñada para durar: probada para simular 20 años de uso
En ASKO creemos en crear electrodomésticos que resistan el paso del tiempo. Por eso, durante el desarrollo de la serie de productos que se muestra a continuación, sometemos nuestras máquinas a rigurosas pruebas de durabilidad diseñadas para replicar el equivalente a 20 años de uso medio en el hogar.
Estas pruebas reflejan nuestro compromiso con la calidad y la fiabilidad, pero no constituyen una garantía de que cada producto comercializado funcionará sin fallos durante 20 años. Como cualquier electrodoméstico, cada unidad puede requerir mantenimiento ocasional o la sustitución de componentes a lo largo de su vida útil. Tus derechos de garantía legal siguen siendo plenamente aplicables, junto con cualquier condición de garantía adicional incluida en las condiciones generales de venta de ASKO.
Nuestras lavadoras de carga frontal se someten a algunas de las pruebas de resistencia más exigentes del sector. Durante su desarrollo, ASKO probó los modelos y sus componentes principales en condiciones que simulan 10.000 horas de funcionamiento divididas en 4.500 ciclos de lavado, lo que equivale a 225 ciclos al año durante 20 años.
Estas condiciones de prueba se basan en hábitos reales de los consumidores identificados mediante estudios y encuestas. Cada prueba es supervisada cuidadosamente por expertos de ASKO, y los resultados se documentan y evalúan para garantizar la fiabilidad.
Nuestro concepto de pruebas combina instrucciones de funcionamiento detalladas, protocolos de laboratorio y estándares de fábrica, revisados como parte de un estudio de estabilidad operativa. Esto garantiza que nuestro enfoque cumpla con los más altos estándares del sector para evaluar el rendimiento a largo plazo. “En promedio, los europeos realizan 3,4 ciclos de lavado por semana, lo que corresponde aproximadamente a 176 ciclos al año” (Fuente: APPLiA, Tumble Dryer Filter Study – Final Report, 2020).
Nota importante: “Probado para 20 años de uso” se refiere a pruebas realizadas en condiciones controladas que simulan un uso prolongado del producto. Esto no constituye ninguna garantía ni compromiso, y la mayoría de los electrodomésticos pueden requerir mantenimiento y servicio durante su vida útil. La duración del producto puede variar según la frecuencia, la intensidad y las condiciones de uso.
Nuestras secadoras de carga frontal se someten a algunas de las pruebas de resistencia más exigentes del sector. Durante su desarrollo, ASKO probó los modelos y sus componentes principales en condiciones que simulan 10.000 horas de funcionamiento divididas en 3.200 ciclos de secado, lo que equivale a 160 ciclos al año durante 20 años.
Estas condiciones de prueba se basan en hábitos reales de los consumidores identificados mediante estudios y encuestas. Cada prueba es supervisada cuidadosamente por expertos de ASKO y los resultados se documentan y evalúan para garantizar la fiabilidad.
Nuestro concepto de pruebas combina instrucciones de funcionamiento detalladas, protocolos de laboratorio y estándares de fábrica, revisados como parte de un estudio de estabilidad operativa. Esto garantiza que nuestro enfoque cumpla con los más altos estándares del sector para evaluar el rendimiento a largo plazo. “En promedio, los europeos realizan 2,7 ciclos de secado por semana, lo que corresponde aproximadamente a 140 ciclos al año” (Fuente: APPLiA, Tumble Dryer Filter Study – Final Report, 2020).
Nota importante: “Probado para 20 años de uso” se refiere a pruebas realizadas en condiciones controladas que simulan un uso prolongado del producto. Esto no constituye ninguna garantía ni compromiso, y la mayoría de los electrodomésticos pueden requerir mantenimiento y servicio durante su vida útil. La duración del producto puede variar según la frecuencia, la intensidad y las condiciones de uso.
Los lavavajillas ASKO están hechos para durar y diseñados para ofrecer resultados perfectos y un rendimiento óptimo durante 20 años. Para lograrlo, cada lavavajillas ASKO se somete a un programa de pruebas de larga duración con un plan de testeo riguroso que se lleva a cabo durante el desarrollo y después del ensamblaje.
El plan de pruebas a largo plazo se basa en la frecuencia de uso definida por las autoridades europeas para un lavavajillas: 280 ciclos al año, lo que supone un total de 5.600 ciclos durante la vida útil prevista del producto. Con la variedad de programas utilizados, esto equivale a 12.500 horas de funcionamiento durante ese periodo.
Las pruebas a largo plazo consisten en hacer funcionar la máquina en ciclos continuos de lavado, utilizando distintos programas que se repiten día tras día durante las 12.500 horas definidas. En total, las pruebas de larga duración tardan aproximadamente 18 meses en completarse en un entorno de laboratorio, lo que equivale a 20 años de uso normal. En ASKO, creemos que si quieres que una máquina dure toda una vida, debes probarla durante toda una vida.
Los lavavajillas ASKO rinden a muchos niveles distintos. Pero, al final, un lavavajillas se evalúa por lo bien que cuida y limpia la vajilla. Por eso, cada componente implicado en el proceso de lavado se prueba minuciosamente. La bomba de desagüe se somete a varias pruebas, incluida la medición del caudal para garantizar que sea superior al caudal del agua entrante. Los brazos aspersores también se prueban de forma continua para asegurar la presión de agua correcta, las rpm adecuadas (ni demasiado altas ni demasiado bajas) y que cada patrón de rociado tenga su trayectoria y punto final designados dentro del lavavajillas. Ningún detalle del lavavajillas es demasiado pequeño como para no ser probado y verificado.
Pero las pruebas no solo se centran en el rendimiento, sino también en alcanzar los niveles más altos de seguridad. Por ello, se realizan cuidadosamente pruebas de sobrecalentamiento en los componentes eléctricos. Esto incluye todos los elementos con bobina o devanado, como el cierre de la puerta, el cierre del dosificador y las bombas de circulación y desagüe. Cada componente eléctrico se somete a un uso intensivo y repetido, y se mide la temperatura máxima alcanzada. Esto ayuda a garantizar un rendimiento seguro y fiable.
Además del rendimiento y la seguridad, las pruebas a largo plazo también garantizan la durabilidad. Una de las razones por las que las máquinas ASKO son tan duraderas es que se utilizan componentes de acero en lugar de plástico siempre que sea posible, dependiendo de las limitaciones funcionales de cada pieza. Pero incluso las pocas piezas de plástico que quedan en los lavavajillas ASKO deben ser capaces de rendir al máximo nivel. Para garantizarlo, todas las piezas de plástico se colocan en una cámara climática y se someten a un envejecimiento artificial durante varios meses. Después de las pruebas, el plástico debe mantener el mismo tamaño, geometría, resistencia y color que tenía antes de iniciarlas.
Después del ensamblaje, se prueban todos los sistemas y se revisan las puertas. Las puertas de los lavavajillas ASKO se someten a pruebas rigurosas tanto durante el desarrollo como después del ensamblaje. Durante estas pruebas, cada puerta se abre y se cierra hasta 120.000 veces. Para superar el test, el tirador, las bisagras y las demás piezas de la puerta deben permanecer intactas y funcionar correctamente tras el ciclo de prueba. El cesto superior, el cesto intermedio y la bandeja superior se prueban completamente cargados para verificar su resistencia y deformación.
Durante la producción en serie, cada lavavajillas fabricado se prueba para garantizar su correcto funcionamiento antes de ser embalado y preparado para su envío a los mercados de todo el mundo.
Es esta combinación de desarrollo continuo, atención al detalle, pruebas intensivas y materiales de alta calidad lo que permite a ASKO crear lavavajillas prémium y de gran calidad, en los que se puede confiar para ofrecer un rendimiento óptimo durante 20 años.
Nota importante: “Probado para 20 años de uso” se refiere a pruebas realizadas en condiciones controladas que simulan un uso prolongado del producto. Esto no constituye ninguna garantía ni compromiso, y la mayoría de los electrodomésticos pueden requerir mantenimiento y servicio durante su vida útil. La duración del producto puede variar según la frecuencia, la intensidad y las condiciones de uso.